Información para el personal del sistema de las Naciones Unidas y sus familias

Vivir positivamente con el VIH y con SIDA

Descubrir que se está infectado por el VIH puede cambiar radicalmente la vida. Las personas VIH-positivas se enfrentan con frecuencia a múltiples emociones simultáneas, como miedo, duelo, depresión, negación, ira, ansiedad y, por encima de todo, esperanza.

Ninguno de nosotros debe estar solo si resulta positivo en la prueba del VIH. Millones de personas en todo el mundo están viviendo con el VIH y con SIDA. Sin embargo, la infección por el VIH plantea retos vitales importantes. Cualquiera de nosotros que resulte positivo debería pensar en ponerse en contacto con una organización local de servicios sobre el SIDA, o con el punto focal de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA en el país, a fin de obtener información sobre grupos de apoyo a los que unirse. Compartiendo nuestras experiencias con otras personas que viven con la enfermedad, podemos reducir nuestras ansiedades, aprender nuevas estrategias para sobrellevar la infección por el VIH y crear nuevas amistades con otros que se enfrentan a problemas similares.

Como consecuencia de los avances médicos, aquellos de nosotros que estén infectados por el VIH ahora son capaces de vivir con la enfermedad de una forma saludable y productiva. Además, se está llevando a cabo gran cantidad de investigaciones para identificar tratamientos aún mejores que añadir a los ya existentes. El VIH y el SIDA constituyen un problema médico importante que debe abordarse con seriedad, pero no es forzosamente una sentencia de muerte.

Las farmacoterapias se están volviendo cada vez más eficaces, y controlar el ejercicio y la nutrición propios puede contribuir a mejorar la salud.

Si usted es VIH-positivo, es esencial que mantenga su salud física, psicológica y emocional. Tener fuentes de asesoramiento y apoyo dignas de confianza puede ayudarle a llevar una vida más feliz y gratificante.